La Gran Logia presentó archivos históricos que nunca habían sido exhibidos públicamente y reavivó el debate sobre la influencia de la masonería en la historia política argentina.
La masonería argentina volvió a ocupar el centro de la escena luego de que Pablo Lázaro, Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, mostrara documentos inéditos que, según la institución, confirman la pertenencia de los expresidentes Raúl Alfonsín y Juan Domingo Perón a la organización.
La revelación se produjo durante una entrevista en Infobae y forma parte de una serie de archivos históricos que fueron exhibidos por primera vez en el marco de La Noche de los Museos. Entre los documentos más destacados aparece la solicitud de ingreso de Raúl Alfonsín a la masonería y una carta de 1958 en la que el Gran Oriente de Italia le otorgaría a Juan Domingo Perón el Grado 33, el máximo nivel dentro del rito escocés.
Una organización rodeada de misterio
Durante la entrevista, Lázaro definió a la masonería como una institución «filosófica, filantrópica, laica y progresista», integrada por personas que promueven el libre pensamiento y el debate de ideas.
El dirigente explicó que, a diferencia de la imagen popular construida durante décadas, la masonería actual no funciona como una sociedad secreta sino como una organización discreta.
«Hoy no somos secretos, somos discretos», afirmó, al señalar que históricamente la reserva respondió a períodos de persecución política, religiosa y dictatorial.
Además, destacó que en los últimos años la membresía creció considerablemente y que actualmente pueden ingresar hombres y mujeres mayores de 18 años que estén dispuestos a escuchar y debatir con personas de diferentes ideologías.
Alfonsín y Perón: los documentos que reabren una vieja discusión
Uno de los momentos más impactantes de la entrevista fue la exhibición de la ficha de ingreso de Raúl Alfonsín, documento que permaneció archivado durante décadas.
Según explicó Lázaro, el hallazgo fue posible gracias a un proceso de digitalización y recopilación de archivos provenientes de distintas logias del país.
En el caso de Perón, se mostró una carta fechada el 27 de abril de 1958 donde se le reconoce el Grado 33 del rito escocés, considerado el máximo honor dentro de esa tradición masónica.
La documentación reabre un debate histórico que durante años estuvo rodeado de versiones, rumores y testimonios indirectos, pero con pocas pruebas documentales accesibles al público.
Los próceres argentinos vinculados a la masonería
La entrevista también repasó la relación de la masonería con algunas de las figuras más importantes de la historia argentina.
Entre los nombres mencionados aparecen:
- José de San Martín
- Manuel Belgrano
- Domingo Faustino Sarmiento
- Bartolomé Mitre
- Leandro N. Alem
- Carlos Pellegrini
- Justo José de Urquiza
Según la Gran Logia, gran parte de los integrantes de la Primera Junta habrían sido masones, al igual que numerosos dirigentes políticos, intelectuales y referentes sociales de los siglos XIX y XX.
La Plata y los símbolos masónicos
Otro de los temas abordados fue la ciudad de La Plata, frecuentemente asociada a supuestos diseños y símbolos masónicos.
Lázaro aseguró que la capital bonaerense fue proyectada con una fuerte influencia de la simbología masónica, visible en sus diagonales, plazas y disposición urbana. Sin embargo, aclaró que muchas de las teorías más populares que circulan sobre monumentos y estatuas forman parte de mitos urbanos sin respaldo histórico comprobado.
El rol de la masonería en la educación argentina
Durante la charla también se destacó la influencia de masones en la creación de algunas de las leyes más importantes del país.
Lázaro señaló especialmente la Ley 1420 de educación pública, gratuita y laica, considerada una de las bases fundamentales del sistema educativo argentino moderno.
Según explicó, dirigentes como Sarmiento, Mitre y otros referentes de la época participaron activamente en la construcción de ese modelo educativo.
Una apertura inédita de archivos históricos
La exhibición pública de estos documentos representa uno de los procesos de apertura más importantes realizados por la masonería argentina en los últimos años.
La organización busca reconstruir parte de su historia mediante la digitalización de archivos dispersos en distintas logias del país y dar a conocer documentos que durante décadas permanecieron fuera del acceso público.
La aparición de estos papeles históricos vuelve a poner en discusión el papel que la masonería tuvo en la construcción política, cultural y social de la Argentina, una influencia que continúa despertando interés, fascinación y controversia hasta la actualidad.





